Los envíos a Cuba exigían un estricto control de calidad y una ejecución puntual.
El alcance del proyecto incluía los planos de fabricación, la fabricación de estructuras de acero y chapistería. El montaje en pista incluyó todas las estructuras de acero y chapistería, los componentes mecánicos, las tuberías, las pasarelas de acceso y las estanterías eléctricas, con el fin de reducir las horas de trabajo in situ y garantizar un montaje sin contratiempos. Una vez desmontada, la planta se pintó, se embaló en el sistema de patines de Viva, se cargó en contenedores y se envió a Cuba, y Viva se encargó de la supervisión in situ para garantizar una instalación eficiente.
El montaje completo de la planta de procesamiento antes de su envío permitió llevar a cabo un proyecto ejecutado a la perfección en una ubicación remota.